Blog SAM · Entrada 04
Un kit de emergencia para nuestra diabetes
El terremoto que se sintió entre Colombia y Venezuela nos volvió a recordar algo que preferimos no pensar: frente a un desastre natural podemos quedar en una situación vulnerable, incluso sin hogar por un tiempo. Y si además vivimos con diabetes, esa vulnerabilidad trae sus propias preguntas.
1Cuando la tierra tiembla
Y de repente aparecen mil preguntas
¿Tengo suficiente insulina para los próximos días? ¿Dónde consigo azúcar si tengo una hipoglucemia y no hay tiendas abiertas? ¿Qué hago si se corta la luz y necesito refrigerar mis medicamentos? ¿Cómo puedo acceder a mis medicamentos si tengo que salir de casa de un momento a otro?
Son muchas preguntas para una sola cabeza, especialmente en un momento en que ya estamos asustados.
No podemos controlar que ocurra una catástrofe, pero sí podemos prepararnos para enfrentarla un poco mejor.
2Una pequeña diferencia
Prepararse no es vivir esperando lo peor
Una de las mejores herramientas contra la ansiedad frente a lo desconocido es tener un plan. No necesitamos tenerlo todo perfectamente organizado ni convertir nuestra casa en un búnker.
Podemos comenzar de a poco y armar una mochila o kit de emergencia para nuestra diabetes. Ojalá nunca tengamos que usarla, pero nos dará un poco de paz en el día a día.
3Manos a la obra
Qué podríamos tener en nuestro kit
Esto es solo un punto de partida. Cada tratamiento es distinto, así que ajusta esta lista a lo que realmente usas todos los días.
Alimentos
Snacks fáciles de conservar y transportar, para cualquier comida que se retrase.
Agua
Tenerla disponible es fundamental: el acceso puede verse interrumpido o dificultado.
Mini historia médica
Tu diagnóstico, tratamiento, dosis y contactos de emergencia, para facilitar tu atención.
Dulces
Una fuente de azúcar de acción rápida —tabletas de glucosa, jugo o dulces— a mano siempre.
Medicamentos
Insulina, agujas, jeringas, tiras reactivas y lancetas: lo que uses habitualmente.
Batería
Piensa con anticipación cómo mantener funcionando tus dispositivos durante un corte de electricidad.
Glucagón
Ten a mano tu glucagón de emergencia y asegúrate de que tu red de apoyo sepa cómo usarlo.
4No siempre lo decimos
Contarle a otros cómo ayudarnos
Hay algo que muchas veces olvidamos: decirle a otras personas cómo apoyarnos. Nuestra familia, pareja, amigos, compañeros de trabajo o personas cercanas pueden saber dónde está nuestro kit de emergencia, cómo reconocer una hipoglucemia y a quién contactar si nosotros no podemos hacerlo.
Prepararse también es cuidar la salud mental, y apoyarse en un especialista puede hacer que esta carga —que se hace aún más pesada con la diabetes— se sienta más liviana.
5El otro lado
Estar preparados, sin vivir preocupados
Después de ver imágenes de catástrofes, escuchar noticias o vivir una situación de emergencia, es completamente comprensible sentir miedo, nervios o ansiedad. Podemos pensar: "¿y si me pasa a mí?", "¿y si ocurre mientras estoy solo?", "¿y si no tengo lo que necesito?". Esos pensamientos pueden aparecer incluso cuando estamos perfectamente seguros.
Por eso, armar un kit puede ayudarnos, pero también necesitamos recordar que no podemos anticipar ni controlar absolutamente todo.
- Podemos revisar nuestros suministros.
- Podemos tener un plan y conversar con nuestros seres queridos.
- Podemos informarnos y mantener nuestros medicamentos organizados.
- Y, después de hacer lo que está en nuestras manos, también podemos soltar lo que no podemos controlar.
6Y para cerrar
No tenemos que hacerlo todo solos
Quizás esta sea una de las ideas más importantes que queremos dejarte hoy. En una emergencia, vivir con diabetes puede sumar una preocupación más, pero eso no significa que tengamos que enfrentarla completamente solos.
Escrito por el equipo de SAM · Sabor a Miel.
👉 ¿Qué agregarías tú a este kit de emergencia?
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